sábado, 10 de noviembre de 2018

Sobre la Revolución Soviética



La Revolución soviética de 1917

La revolución soviética de 1917 forma parte de nuestro pasado, es decir de nuestro presente, es decir de nuestro mañana. De nuestro horizonte, de nuestra memoria. Forma parte del nosotros y el nosotros, por una de esas paradojas misteriosas que la dialéctica produce, somos parte de ella.
A lo largo del centenario, como no podía ser menos, se han realizados muchas y muy diferentes conmemoraciones. Desde la derecha, desde el centro, el centro izquierda e incluso desde algunos espacios que se reclaman de izquierda, la gran mayoría de los textos y páginas que se escribieron tuvieron un melifluo aire de necrológica. El recuerdo fariseo de algo que, encantados, daban y dan por muerto. Era lo esperable.
La fuerzas culturales del capitalismo lo han celebrado a su modo, es decir, tergiversando todo lo que pudieron. Como bien sabemos, una de sus estrategias más frecuente consiste en cambiar las cosas de nombre o sitio con el afán de neutralizar el valor subversivo de su sentido primigenio. La cultura capitalista que es la cultura dominante ha recordado a su modo el Centenario de la Revolución Soviética y ha pretendido convertir aquella revolución, es decir aquel acontecer que no ha terminado en un mero acontecimiento cerrado y finalizado, en un espectáculo, en una página de algo que fue, en un pasado sobre el que colocar una lápida y un punto y final.
Frente
a este intento de reconvertir un acontecer que permanece en un mero
acontecimiento del pasado, cabe interpretar la vuelta al leninismo
del Partido Comunista de España del partido de las y los comunistas
como el gesto con mayor significación y relevancia que se ha
producido es en el entorno temporal del centenario. Sin duda una
decisión política de hondo calado  que ha sido la mejor
conmemoración posible de aquella revolución qué sigue siendo
revolucionaria.  La revolución soviética como un elemento
constituyente fundamental de la organización comunista, para una
organización política que tiene vocación de futuro y mira hacia
adelante sin olvidar las lecciones del pasado.
La
creación dentro del PCE de la Comisión Espacio 2017 ha contribuido
durante ese tiempo de “memoria en común”, a recuperar el
carácter colectivo de aquel acontecer, de aquel rayo que no cesa.
Los medios de comunicación y desinformación del capital han
insistido en presentar la revolucion sovietica de 1917 como un simple
golpe de Estado llevado a cabo por los bolcheviques siendo la propias
organizaciones comunistas las que, aun partiendo de unos medios
limitados, a traves de su actividad de agitación y
propaganda:lecturas, mesas redondas, seminarios, encuentro, debates 
han tratado de desmontar estos intentos de tergiversar la historia
poniendo de relieve el papel de vanguardia de la clase obrera que el
partido bolchevique supo llevar a cabo orientando y dirigiendo el
impulso y empuje de unas “masas en estado de revolución” no solo
hacia la toma del poder sino hacia la construcción de un horizonte
de vida fuera de la lógica y la imaginación del capitalismo. Ese
nuevo imaginario que la revolución supone, ese nuevo sentido de la
vida, esa esperanza argumentada, que es hoy  la más urgente herencia
que las organizaciones de trabajadoras y trabajadores deben
recuperar. Porque la revolución de Octubre de 1917 es hoy parte del
mañana, del horizonte de quienes se reclaman como revolucionarios.


El partido bolchevique fue capaz de detectar “el estado de revolución” donde otros solo veían descontento, indignación y reformismo.
Como una de esas iniciativas que la Comisión Espacio 2017 desarroll ó tuvo lugar la representación por parte de Grupo de Teatro Alcores de la obra Solo la revolución es revolucionaria escrita por el Colectivo Todoazen, donde a partir de la documentación sobre las actas del partido bolchevique se reconstruían las discusiones que dentro del Comité Central tuvieron lugar en los días inmediados a aquel 7 de Noviembre que ahora se rememora. Básicamente los argumentos de unos y otros dentro de aquel Comité en el que estaban Lenin, Troski, Alejandra Kollontai, Kamenev, Zinoviev y Stalin, entre otros, se centraban en analizar la conveniencia o no de lanzarse hacia la toma del poder. Sobre si era o no era aquel el momento adecuadoy no faltaban argumentos en una u otra dirección. Cuestiones como la necesidad de contar con el estallido revolucionario en los paises en guerra, el peligro de un posible Socialismo en un solo país, la conveniencia de establecer alianzas con los socialismos reformistas o la dificultad de medir las condiciones objetivas y subjetivas, dieron lugar a muy duros enfrentamientos que se alargaron durante varías reuniones. Es entonces cuando, desde mi punto de vista, tuvo lugar el hecho que más puede servirnos de lección , a las y los comunistas, a la hora de plantear nuestras estrategias. La representación, que resume en un solo encuentro todos aquellos encuentros, tiene su momento de climax dialéctico no cuando se pone en escena la toma por mayoría de la decisión final que dará lugar a la insurrección sino en ese momento anterior en que el partido bolchevique decide que peor que equivocarse es el miedo a equivocarse pues ese miedo es el que paraliza y destruye toda su razón de ser. Porque solo cuando uno se atreve a equivocarse está preparado para acertar y solo porque aquella revolución rompe con un imposible el partido bolchevique la convirtió en posible. Solo la revolución es revolucionaria. Quizá sea esa la lección a tener en cuenta en nuestro aquí y en nuestro ahora. Eso nos enseñó aquella revolución. El rayo que no cesa.

Comisión Espacio 2017. 7 de Noviembre de 2018.

domingo, 4 de noviembre de 2018

Marx y Menos- Dice Marx: Yo sí soy marxista



Marx:Yo sí soy marxista.
Constantino Bértolo.


-Hola Menos, ¿cómo te va la vida?
- Pues que quieres que te diga Karl, para un jubilado la vida es más un sinvivir que otra cosa. Con llegar a fin de mes casi todos aguantamos, cabreados pero aguantamos. Encima Solchaga, que fue un ministro del gobierno socialista de Felipe Gónzalez dice que cobramos más de lo debido.
-Te comprendo Menos, te comprendo, cuando pienso en los partidos socialistas se me abren las carnes aunque ya cuando aquello del programa de Gotha avisé de la tendencia del socialismo vulgar a entender el socialismo como una doctrina que gira principalmente en torno a la distribución
- Sí, y ahí está la raíz de todos los reformismos y de las políticas de los paños caliente. Curioso que ahora con lo del bicentenario y tal se hable tan poco de ese texto.
- La verdad, y como ya te dije, entre tanto y tanto homenaje a veces veo cosas que me mosquean más que bastante.
- ¿Como qué?
- Pues que no deja de sorprenderme que se hable tanto de Marx y de marxismo y tan poco de comunismo que es al fin y al cabo la propuesta de horizonte que da sentido a mis obras. Ese es el marco donde mis palabras se hacen significado, movimiento, acción. Siempre he pensado que para que un texto, el Capital por ejemplo, logre real influencia es necesario que sus palabras, sus propuestas y afirmaciones sean parte viva de una práctica compartida, de un proyecto colectivos, de un horizonte en marcha. Con esto del cumplesiglos se habla mucho de mí, a veces bien, a veces mal y otras medio bien o medio mal pero casi siempre como si me estuvieran perdonando la vida.
- Pero eso Marx es señal de que tu pensamiento sigue vivo. Que se te discuta revela que no estás muerto como muchas veces se ha venido diciendo. Acuérdate de como antes de las crisis tantos y tantos ya te daban por enterrado.
- Y bien que agradezco que me hayan invitado a estar presente en tantos y tantos congresos, seminarios o mesas redondas pero no puedo quitarme de encima la idea de que me están convirtiendo, queriendo o sin querer, en mera semántica, en materia de tesis y contratesis, en simple ocasión para la falacia semántica.
- Y qué es eso.
- Pues ir por la vida y por la política y por la revolución como si el mundo solo estuviera hecho de palabras. Y esa falacia es peligrosa porque nos lleva a olvidar que la realidad no son solo palabras Diría incluso que el lenguaje es solo una de las formas de comunicación humana y acaso no la más importante por mucho que el humanismo se empeñe en lo contrario. En eso el capitalismo es más materialista. Cada fin de mes habla con el sueldo, y con esa materialidad monetaria concreta que nos “da”, no solo logra esconder el robo de la plusvalía sino que consigue hacernos pensar que vivimos gracias a a los empresarios que nos “dan” trabajo. El capitalismo habla también a través de hechos como la Seguridad Social o la Educación Pública, que te operas “gratis” en el hospital si te pones malo y que enseñan “gratis” a nuestras hijas a aprendan a leer, escribir, álgebra e informática pero con ese “gratis” que en gran parte pagamos nosotros. No vemos que las llamadas “políticas del bienestar” no son otra cosa que la forma con que el Estado subvenciona a los empresarios haciéndose cargo vía impuestos de parte de los gastos de reproducción de la fuerza del trabajo que de no ser así el Capital tendría que asumir.
- Vamos, que nos curan y nos educan a la mejor salud y beneficio del empresario.
- Pues sí y aunque luego se les llene la boca hablando de cultura el capitalismo no son meras palabras y no se puede luchar contra él con meras palabras. Es necesario que el proletariado ponga en marcha sus propio lenguaje, sus propios hechos y actos, su materialidad: huelgas, manifestaciones, boycots, defensa propia, enfrentamientos. El lenguaje del proletariado debe ser concreto y palpable. El proletariado habla a través de sus luchas y ese luchar lo que yo entiendo por marxismo. En algún momento y con ironía dije aquello de “yo no soy marxista” pero que nadie se equivoque: yo soy marxista: me organicé y ayudé a crear organizaciones, milité en esas organizaciones, me enfrenté al poder y fui a prisión cuando fue necesario.
- Pero también tus obras formaron y forman parte de la lucha
- Sí, pero la validez de un movimiento organizado nunca puede ser equiparada a la de un texto aunque en él se encuentren pautas que siguen siéndolo. Solo la revolución es revolucionaria y aquí parece que todos se conformaran con escribir el prólogo y el prólogo del prologo. Y vayámonos ya que hoy hay que rodear ese juzgado de lo social que ha emitido la sentencia que declara que los repartidores que colaboran con Glovo no son falsos autónomos sino trabajadores que eligen “libremente” trabajar o no trabajar para esas empresas. Una vez más la libertad de los esclavos.

Publicado en Octubre Mundo Obrero.

jueves, 18 de octubre de 2018

Regreso a la crisis once años después.


De aquellos catarros a estas pulmonías.

La economía bipolar. Colectivo Todoazén
Dominio Público.04/10/2007

Catarro. Al parecer, la economía mundial anda un poco bastante constipada, con flujos nasales y estornudos que expanden ruidos y gérmenes nocivos. Pero no debemos alarmarnos; es como un catarro cíclico, se pasa solo, si acaso con algún frenadol para acortar su molesta presencia. Los Bancos Centrales, que vigilan la salud económica del cuerpo del negocio, han acudido, raudos, en su auxilio y les han proporcionado los necesarios pañuelos públicos a los bancos privados e instituciones de crédito afectadas, y la cosa no va a pasarse ni a la garganta, ni mucho menos a los pulmones. Un constipado. Que alguien abrió en USA demasiado las ventanillas de las hipotecas y se les colaron varios pobres, o por mejor decir: activos susceptibles de riesgo, que eso de pobres ya no se lleva. Y además, que hoy la economía es bipolar y un resfriado de la financiera no tiene repercusión alguna en la real, que como mucho se van encarecer las garantías y los intereses de los créditos para que los insolventes no sigan defraudando las expectativas que tan desinteresadamente en ellos depositaron los bancos y entidades de crédito.
Bipolar. Antes, si el jefe de uno era uno de esos jefes maleducados, como casi todos, que un buen día te saludaba campechano y al siguiente no te daba ni los buenos días, se le disculpaba comentando, aunque fuera en voz baja, “es que es muy suyo”, o “es que tiene sus días”, si bien para sus adentros todos supieran que lo que era realmente era un hijo de la Gran. Ahora, tal conducta, nacida de la arbitrariedad como atributo del poder, se diagnostica científicamente como síndrome de personalidad bipolar, sin que los empleados entiendan muy bien por qué es tan bipolar con ellos y tan monopolarmente dinámico, eficiente y positivo con su inmediato
superior.
Miénteme, dime que me quieres. El dinero es como el amor: una promesa compartida, una confianza mutua, un siempre estaré a tu lado. El horizonte de la economía real es llegar a fin de mes. La meta de la economía financiera es la multiplicación del dinero, el mantenimiento cotidiano del milagro de los panes y de los peces. Para eso se requiere fe, verosimilitud, un horizonte de bienestar, amor, es decir, expectativa de beneficios, promesas de felicidad. La estética del realismo capitalista. La economía norteamericana está endeudada hasta las cejas (propias y sobre todo ajenas), pero el relato exige que todos cuiden la tela con que se viste el rey desnudo.
Quien parte y reparte se lleva la mejor parte. Los intelectuales orgánicos del Capital escriben y publican las tramas que tienen como protagonista a Don Dinero. La Reserva Federal, por ejemplo, abarata durante años su precio y el dinero se expande, los bancos y cajas dan créditos fácilmente y, atraídos por la burbuja negra de la felicidad prometida, los sujetos reales (ustedes, nosotros, compañeros y compañeras de trabajo) se hipotecan, comprometen un futuro que a partir de la firma del crédito estará, y ya para siempre, blowing in the wind. Las instituciones financieras venden y revenden esos futuros y en cada paso el dinero y los beneficios medran hasta llegar al ‘exceso de liquidez’, mar gruesa entonces, bandera amarilla y la Reserva Federal incrementa el precio del dinero, suben las tasas de interés, resaca.
Empiezan las ‘turbulencias’, el abróchense los cinturones y el enfriamiento. Cuando la ley del estruje marginal entra en acción el primer o la primera hipotecada que no aguanta se convierte en el señuelo que avisa de que se ha sobrepasado el límite, lo que antes era riesgo ahora es un abismo. La última ficha del dominó se desploma y puede arrastrar en su caída a toda la fila desmoronando fianzas, confianzas y finanzas. La barca del amor se ha estrellado contra el euribor.
No corráis, que no viene el lobo. El barco hace aguas, pero el galeote, amarrado al duro banco, debe seguir remando con entusiasmo. Si la cosa se para puede sobrevenir el vuelco, y no olvidemos los grilletes. Que los encadenados somos muchos y los chalecos salvavidas son pocos. Mientras el capital se apresura a protegerse a sí mismo e inyecta en el sistema el fruto de impuestos y plusvalías para que al dólar no le entre el mono, sus voceros repiten que no hay peligro de que la gripe financiera se contagie a los humanos. Que no cunda el pánico.
Si quieres que sea feliz como me dices, no me tranquilices, no me tranquilices. Solbes dice que la exposición del sistema financiero español a la crisis es “extremadamente reducida”. La ministra Chacón aclara que las tasas de interés “han tocado techo”. Almunia afirma que las turbulencias podrían afectarnos “unas décimas”. “Es una crisis estacional”, enuncia Vergara. Zapatero y Botín se fotografían juntos y revueltos y optimistas. Tú tranquilo, la incertidumbre es cosa de los ricos. El dinero, pobrecito, tiene miedo, está desorientado por culpa de unos insolventes que por no haber pagado sus hipotecas han resfriado el sistema. Tú tranquilo.
La retribución anual de los gestores de fondos de alto riesgo de Wall Street multiplica por 22.255 la de un empleado. La deuda de los españoles crece un 56,1 % en seis años, pero entre 1999 y 2006 las empresas españolas han visto aumentar su beneficio neto en un 73%, más del doble que la media de la zona euro (36,6%), mientras que los costes laborales han aumentado en ese mismo periodo un 3,7% en España, cinco veces menos que en la Unión Europa (18,2%), y el 70% de los nuevos empleos generados lo han sido con un salario inferior al salario promedio. Virgencita de mi vida que me quede como estoy.
Mercado de futuribles. Todo lo que no mata engorda y los pesos pesados se repartirán los restos del naufragio.



martes, 16 de octubre de 2018

Noticia imprescindible: Los pobres son personas mediocress

Un colegio de Madrid pone a sus alumnos un vídeo que define a los pobres como “personas mediocres”

La grabación afirma que no hace falta prepararse mejor para triunfar en la vida sino que basta con tener "costumbres de ricos" y confiar en uno mismo

El País. 16/10/2018







Un fotograma del polémico vídeo.
El colegio concertado Salesianos de Estrecho, en el popular distrito de Tetuán de Madrid, ha proyectado a sus alumnos de Secundaria un vídeo en el que se explican "diferencias entre una persona rica y una pobre y cómo se enfrentan a los obstáculos en su vida". Según esta grabación, "los ricos son personas de éxito" y "los pobres, personas mediocres”, por lo que para triunfar en un negocio y en la vida, basta con "tener costumbres de ricos". Según la alocución, que define las titulaciones como "manojo de pergaminos", un pobre no triunfa porque es un pesimista con miedo al fracaso. Los salesianos han reconocido que su proyección no ha sido afortunada.
La grabación, de menos de tres minutos y medio y titulada Cómo convertir los problemas en oportunidades, tiene tres comentarios y menos de 2.000 visualizaciones en Youtube, donde fue publicado en enero de 2017 por Cruz Lizarraga, que ha subido a la red otras grabaciones como El poder de la oración, El camino hacia el éxito y Cómo mejorar la autoestima.
El vídeo, realizado por un portal que se dedica "al entrenamiento financiero para la riqueza", arranca con el tópico del vaso medio lleno o medio vacío y asegura que "la gente pobre, la gente mediocre habitualmente toma decisiones basándose en el miedo". "Su mente está constantemente analizando lo que no va bien o lo que podría ir mal en cualquier situación. Normalmente a este tipo de personas la primera idea que les llega a la cabeza es no va a funcionar", prosigue. En un lugar intermedio se encuentran los optimistas, que "esperan que funcione". Frente a ambos grupos de personas, "los ricos, las personas de éxito, se responsabilizan de los resultados de su vida y actúan según la disposición mental. En su cabeza hay una frase y es: funcionará porque yo haré que funcione".
"Tenéis que tener en todo momento confianza en vuestras capacidades y en vuestra creatividad, dos elementos que harán que todos vuestros proyectos funcionen", sostiene. Según la grabación, "una persona rica cree que si las cosas no salen del todo bien siempre podrán recuperar su dinero. Los pobres, sin embargo, esperan el fracaso. Constantemente ven obstáculos y si no los hay los fabrican ellos mismos. Por regla general, los pobres no están dispuestos a arriesgar nada". El vídeo asegura que, para triunfar, no se necesitan ni cursos ni másteres sino la sola idea de querer triunfar. A su juicio, las personas pobres y mediocres "están constantemente preparándose" antes de poner en marcha un negocio.
"Cuantas veces hemos oído casos de voy a montar un negocio, voy a abrir una empresa, pero mejor ahora no, cuando estudie este máster o haga este curso o me prepare mejor. En realidad, si tienes una buena idea y la quieres llevar a cabo, no te hace falta ningún máster, ningún curso, ni te hace falta nada, tan solo son excusas, excusas de mente mediocre, y miedo, evidentemente", zanja la voz en off.


"Cuando el pobre se está preparando, la persona rica va y vuelve tres o cuatro veces", sigue, "por tanto, si queréis triunfar, tenéis que tener costumbres de ricos: actuar rápido y confiar en vosotros mismos", aconseja a los adolescentes. Junto a la alocución, se muestran una serie de dibujos en los que el pobre y el rico son la misma persona y visten la misma ropa, solo les diferencia la actitud ante la vida y sus posesiones: el humilde tiene una hucha de cerdito y el acaudalado, una moto de gran cilindrada.
Según informa la cadena SER, se trata de un recurso para las actividades educativas que comparten los 96 colegios de los salesianos en España y se ha proyectado al menos a los alumnos de Secundaria —de 12 a 16 años— del colegio de Estrecho. Fue, según la cadena, a primeros de octubre, durante la oración de la mañana que realizan en este centro.
La dirección del centro ha confirmado a la SER que el vídeo se proyectó durante la oración de la mañana, cuando estaban trabajando ideas para encontrar lo bueno de cada día. Según explican, nadie del centro revisó su contenido porque se trata de un vídeo enviado desde la Inspectoría de la congregación a todos los centros salesianos para usar como recurso de apoyo y que es cada centro el que decide si lo comparte o no con los alumnos.
Según la cadena, los salesianos reconocen que ha sido un error, consideran que no ha sido afortunada su proyección y aseguran que el contenido del vídeo está muy alejado de los valores que enseñan cada día a sus alumnos. Como toda orden religiosa, los salesianos hacen votos obediencia, pobreza y castidad.

Pero seamos justos con los salesianos: al menos reconocen que son personas.        C. Todoazen

sábado, 13 de octubre de 2018

Marx y Menos: La otra narrativa


Marx y Menos.
                                                       Constantino Bértolo




La otra narrativa


- Marx, qué tal las vacaciones? ¿Por dónde has estado?

- Pues un poco por aquí y un poco por allá. En Benidorm una semana y luego entre Doností, Cádiz y Cangas de Morrazo. Y la verdad es que más que relajado vuelvo un tanto asombrado.

- Cuenta, cuenta.

- Quizá lo primero sea el propio fenómeno de las vacaciones. En mi tiempo eso de ir “a tomar las aguas” o “a los baños de mar” era una especie de lujo, entre higiénico y medicinal, que solo estaba al alcance de la burguesía propietaria. Ya sé que las vacaciones pagadas fueron un conquista obrera que existe desde que el gobierno del Frente Popular de León Blum las aprobó en 1936, pero no me imaginaba que acabarían dando lugar a todo este fenómeno de masas. Gentes de todas las edades y países: ingleses y españoles sobre todo pero también franceses, rusos, hasta finlandeses. Por lo que pude ver: mucha playa, mucho sol y mucho alcohol. Quizá demasiado.

- ¡Hombre! No te habrás vuelto mojigato. Que precisamente tú a los placeres de la vida nunca renunciaste.

- En absoluto. Todo lo contrario, es precisamente la defensa del gozo del vivir lo que me llevó y me lleva a denunciar las miserias del capitalismo. Nada tengo contra los tragos y placeres que nos faciliten alegría pero mucho me temo que gran parte de ese consumo compulsivo responda más a una huida de la desgracia que a una celebración de la vida. Viendo las urgencias con que buena parte de esas masas consume vacaciones no puedo dejar de pensar que ese comportamiento agónico responde a un fenómeno realmente llamativo: la huida del trabajo como alienación para ir a dar al ocio como alienación. Alienación al cuadrado.

- Pues seguramente es así, pero no te pongas moralista ni estupendo. Sea como sea suponen el ejercicio de un derecho al descanso, una ruptura con la rutina, hasta diría que las vacaciones suponen en muchos casos la posibilidad de encontrarse con lo inesperado, con otro paisaje, con otra culturas, con ”lo otro”.

- Muy intelectual francés te veo. No niego que algo de todo eso pueda ser cierto, pero no puedo dejar de pensar que al mismo tiempo son la confirmación del trabajo como castigo bíblico, una especie de séptimo día en el que el Capital nos regala esa apariencia de libertad, el consumo, que parece haberse convertido en el único espacio de relación entre lo personal y lo universal. 
 
-En cualquier caso Marx no me negarás que esto de las vacaciones cuestiona la interpretación que vé siempre en la lógica del capital la necesidad de incrementar o intensificar aquellas plusvalías absolutas que dependen del tiempo de trabajo.

- Uy Uy Uy! Para el carro Menos que te vas a despeñar tan ricardianamente. No voy a volver sobre lo que en otros lugares ya está dicho. El capitalismo tiene su lógica pero no es una simple máquina a piñón fijo. Mientras la tasa de ganancia aguante, el capital tiene margen y alternativas para gestionar el mapa de las plusvalías. Y luego está el otro lado de las apariencias, el otro lado de la industria del turismo y las vacaciones.

- No sé a qué te refieres.

- Pues muy fácil, a lo que está al otro lado de las barra de los bares, a lo que se cuece en las cocinas, en los vestuarios de camareros y camareras, en los cuartos de la limpieza. Todo lo que el capitalismo procura no enseñar y de lo que resulta fácil olvidarse mientras tomamos el sol: la brutal explotación del proletariado sobre el que se sostiene esta industria. ¿Conoces una página web que se llama PrecarityWar?
- Pues no.

- Pues mírala. En ella se recogen “los restos del día”, los rastros que el capitalismo trata de ocultar, la realidad que hay detrás de las estadísticas. Ahí encontrarás toda una narrativa subterránea, subsumida, que está ahí y sostiene el gran tinglado.

- Pues Marx, gracias por decirme porque no la conocía.

- Mira, te copio algunos párrafos de esa gran novela: “Trabajo de repartidor de alimentación en la misma empresa desde hace 12años y desde entonces ya nos pagaban la comisión en negro, en un cuarto cerrado y a escondidas, trabajamos 12 horas de lunes a viernes de 4 de la madrugada a 4 de la tarde y según sus palabras: “si no te parece bien, ahí tienes la puerta”, “tengo un contrato de 6 meses después de un año trabajando! Me acaban de desplazar de mi centro de trabajo y mi residencia 52 km de distancia”, “Trabajo de repartidor en moto. Mi contrato dice que son 10 horas a la semana y pagan 50 céntimos por cada reparto. Trabajo mucho más de 10 horas semanales pero en mi nómina no aparece reflejadas las horas extras ni los pedidos”, “Llevo bastante tiempo trabajando en un banco. Estoy 10 horas diarias en la oficina, las órdenes que recibo son “vende, vende, vende,… y después vende mas”. Paso el día estresada. Todas las que trabajamos en nuestra oficina (somos todo mujeres) estamos igual. Yo al menos no tengo hijos ni otras responsabilidades, pero ellas no pueden plantearse perder el trabajo”, “trabajaba como camarera/ dependienta y ayudante de cocina ( Todo a la misma vez) durante 9 horas (Algo asequible) aunque nunca se cumplía ese horario. La media hora de descanso nunca se respetaba. Como siempre las horas extras en hostelería iban y venían sin ser pagadas”, “cubrí la semana de vacaciones de una compañera haciendo dobles de 9:30 a 21:30 y el resultado al final de la semana fue en B y a unos 2’50€ la hora, y sin rechistar”

- Y así durante cientos de páginas y capítulos. Una novela de terror.
- !Joder Marx! !La hostia!

- Sí Menos sí, la hostia. Como ves El Capital se sigue escribiendo solo. Dicen algunos que el capitalismo ha cambiado, que hemos pasado de la explotación del hombre por el hombre a la explotación de uno por uno mismo. Estaría bien que muchos de esos teóricos que dan por hecho que el proletariado es ahora “un vector líquido” se asomen a las cocinas del capitalismo y comprueben como aquello de “sangre, sudor y lágrimas” sigue siendo parte de nuestra épica